Las mentiras que uno cada día le dice a sus amigos, familiares... ¿son necesarias? Se supone que cuando una persona tiene cierta confianza entre la gente de su alrededor, les cuenta la verdad y son sinceros. ¿Acaso lo somos? Y cuando hablamos mal a las espaldas de nuestras mejores amigas, traicionándolas y decepcionándolas... ¿vale realmente la pena?
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